Cala del Moraig
La grande y la más accesible: cantos rodados, agua transparente y la pared del acantilado cerrando la bahía. Tiene aparcamiento, y en su boca está la Cova dels Arcs.
BoraEntorno · Benitachell
Tres calas escondidas al pie de un acantilado que cae a plomo sobre el mar. Están en el pueblo de Casa Bora, y a casi nadie de fuera se le ocurre buscarlas.
El sitio
El Puig Llorença no baja a la playa: se corta de golpe y cae al Mediterráneo desde lo alto. En esa pared, a media altura, hay un sendero. Y a sus pies, tres calas — el Moraig, els Testos i el Llebeig — que solo se alcanzan andando o por mar.
Es el paisaje que el propio Benitachell pone en su portada, y el motivo por el que este trozo de costa sigue sin urbanizar. Casa Bora está en el mismo municipio.
Las tres calas
La grande y la más accesible: cantos rodados, agua transparente y la pared del acantilado cerrando la bahía. Tiene aparcamiento, y en su boca está la Cova dels Arcs.
Un rincón de grava y agua turquesa encajado entre paredes. Se baja por el barranco, y el último tramo pide cuerda: no es una cala para ir con la nevera.
Una cala virgen de cantos rodados, con sus viejas casetas de pescadores todavía en pie. Sin bares, sin sombrillas, sin nada. Se llega andando o por mar.
La ruta
La Ruta dels Penya-segats (SL-CV50) va de Cala Moraig a Cala Llebeig por una cornisa a media altura de la pared. Por el camino se abren cuevas que usaron pescadores y agricultores: la Cova de les Morretes, la Cova Domingo l'Abiar, la Cova Pepet del Morret. Antes de bajar al Llebeig está el mirador del Morro del Bou.
La joya
En la boca del Moraig, dos grandes arcos de roca abren una cueva al mar, con un tragaluz en el techo por el que entra la luz. En su rincón más hondo, un sifón conduce a una red de galerías submarinas por las que corre el Riu Blanc, un río subterráneo que vierte agua dulce bajo el acantilado. Bucearlo es cosa de gente con experiencia; verlo, no.
Antes de ir
Es lo que más disgustos da, así que va por delante: de primavera a otoño el acceso está regulado y hay que sacar plaza por internet antes de subirte al coche.
Datos del Ajuntament del Poble Nou de Benitatxell. Las tarifas y las fechas las fija el ayuntamiento y pueden cambiar de una temporada a otra: conviene mirarlo el día antes.
Tu base
La mayoría de quien visita el Moraig llega de fuera, pelea por una plaza y se vuelve por la tarde. Desde Casa Bora vas y vuelves cuando quieres: a primera hora, cuando la cala está vacía, o al caer la tarde, cuando se va el gentío.
Y al volver tienes la piscina del resort a tres minutos andando, que después de bajar y subir el acantilado se agradece más de lo que parece.
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